La cena engorda? Cierto o falso? Mira lo que dice un experto

La cena engorda? Para hacer un adelanto, la respuesta directa es sí, pero no definitivo. Ten cuidado, que no solo es conocer por conocer, sino más bien, saber las causas que lo propician y de esta forma prevenirlas para no acumular esos kilitos de más conforme el tiempo.

Responder esta pregunta tiene sus fundamentos en entender cómo funciona el cuerpo en relación a los alimentos que consume a lo largo del día. Para explicarlo, hay que recurrir a la analogía del cuerpo como un auto que necesita de combustible para funcionar. En este caso, es la comida la que actúa como combustible.

 

 

Esto quiere decir que el cuerpo solamente logrará un correcto funcionamiento al recibir la cantidad de energías requeridas para ello. Sin embargo, este proceso es mucho más complejo, ya que si por ejemplo no se consume el combustible mínimo adecuado, el cuerpo recurrirá a otras fuentes de energía (los músculos o la misma grasa acumulada) para compensar esa falta. Caso contrario, es que al recibir más de la que se gasta, no se desborda, sino que se almacena en forma grasa.

En este punto, es donde entra en juego la importancia de comer y distribuir esas comidas de manera que no haya un excedente calórico que se almacene como tejido lípido. Para ello, profundizaremos más en la manera en la que el cuerpo utiliza esas energías, según la hora.

El desayuno

No por nada se dice que el desayuno es la comida más importante del día, y es que con la ayuda de este, el cuerpo obtiene las energías necesarias para comenzar la jornada laboral con un rendimiento óptimo.

Lo más recomendable para ello, es desayunar de manera abundante, llegando a consumir entre un 30-35% del consumo calórico diario establecido para mantener el peso actual.

El almuerzo

El almuerzo debe ser considerado como la comida en la que se atenúa el hambre de la mañana y ganar más energía para el resto del día. Para entonces, se recomienda consumir entre un 25-30% de la cantidad requerida de calorías diarias.

Los tentempié

Siendo muy importante para mantener el metabolismo activo durante todo el día, así como tener una fuente de energías antes de realizar el entrenamiento, debe optarse por incluir cuando menos, dos tentempié, uno entre el desayuno y el almuerzo, y el otro entre el almuerzo y la cena. Estos no deben cubrir más del 20% de la ingesta diaria total, entre ambos.

La cena

Para la cena, hay que obligarse a realizar una comida mucho más ligera, ya que probablemente a esas horas de la noche, no hagas otra más que descansar de las arduas tareas del día y el entrenamiento, por lo que ya no utilizarás esas energías más que para las funciones básicas del cuerpo (respirar, mantener el cerebro activo, digerir, etc.).

Puedes comer lo que te plazca, si entrenas para ganar músculo, opta por las proteínas de preferencia, y de cualquier forma, haz a un lado los carbohidratos. También asegúrate de no excederte del límite calórico diario que para entonces, tampoco debe superar más del 15%.

Finalmente, no se trata de si cenar engorda, o no. De la misma forma que sucede con todas las comidas, el simple hecho de excederse del máximo de calorías a consumir en el día, será el factor que desencadene la acumulación de grasas en el cuerpo.

Eso sí, no por ello quiere decir que vas a evitar las comidas a lo largo del día y llegar a la noche para tragar como sino hubiese mañana, sino que lo más aconsejable, es seguir los consejos arriba mencionados, para llevar una dieta con la distribución de comidas adecuada que te evite ganar peso.

 

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